miércoles, 15 de septiembre de 2010

Entrenamiento-Futbol Infantil- River Plate

video

Cómo se vulnera un esquema 5-3-2 en 27 segundos


"Así como una victoria llama a una victoria, una derrota puede llamar a otra derrota", solía decir Carlos Bianchi, en referencia a que las aptitudes futbolísticas pueden ser una herramienta para conseguir resultados, pero después también juegan los estados de ánimo, la confianza de los jugadores tanto para afrontar situaciones positivas como adversas. Las presiones son distintas, pero están, tanto para pelear un campeonato o para salvarse del descenso. Racing, que había conseguido un envión tras los éxitos ante All Boys y Boca, se cayó. Miguel Angel Russo debía preparar el partido con Estudiantes luego de tres caídas consecutivas, además de no poder contar nuevamente con Giovanni Moreno, Fariña, Cáceres y Pillud, lesionado en el torneo de invierno.

Entonces, optó por un esquema 5-3-2, que por momentos varió al 3-3-2-2 o al 5-4-1. Una línea de fondo con dos laterales con proyección (Lluy y Licht) y tres centrales (Martínez, Aveldaño y Cahais); un medio campo con Toranzo, Yacob y José Luis Fernández, y arriba dos puntas: Lugüercio (aunque juega más como volante) y Bieler.

Con tantos defensores y frente a un rival que -aún siendo difícil- no tiene hoy el poderío de aquel que ganó la Copa Libertadores, Racing controló a Estudiantes en el primer tiempo y, gracias a la inteligencia de Bieler para generar espacios para sus compañeros, sumó alguna aproximación, además del gol anulado a Aveldaño.

Racing pudo pensar: Estudiantes viene también golpeado por perder la Recopa a manos de Liga de Quito y estará más cansado físicamente, por lo que si en el primer tiempo se los neutralizó, en el segundo... Pero a los 27 segundos Estudiantes ya ganaba 1-0 con un golazo de Enzo Pérez. El Pincha tuvo la posesión del saque y en apenas un puñado de segundos, involucró a ocho de sus once jugadores, hizo nueve pases y, sin que nadie de la Academia tocara el balón, se puso en ventaja.

¿Qué sucedió? ¿Cómo hizo Estudiantes para vulnerar un cerrojo defensivo en un 5-3-2 de Racing y en 27 segundos? Tuvo movilidad, juego colectivo y control del balón y, sobre todo, efectividad en las entregas. Todo fue manejado en los inicios por Verón, la pelota fue del centro hacia la izquierda; de la izquierda al centro; del centro hacia la derecha; hubo proyección por ese carril, una pared y rotación; un centro de Mercado que se desvió en Pereyra y una definición excelente de Pérez. El final de la acción se puede observar en el resumen del partido

Desde que Fernández se desprendió y cruzó la mitad de la cancha, Racing estuvo bien parado: Licht con Mercado, Cahais con Auzqui, Yacob con Verón y -dentro del área- Martínez con Pereyra y Lluy con Benítez. El que quedó lejos fue Toranzo, el responsable de seguirlo. Es que más allá de los esquemas y las características de los jugadores, el fútbol termina en una pulseada del uno contra uno. Y en esa lucha, alcanzó con que uno de Racing no siga a su marca para que la ecuación ya no le cierre. Hubo mucho de mérito en el equipo ganador, pero también desconcentraciones propias. No sucedió una sola vez. A la inversa, sí se vio a Enzo Pérez preocupado de retroceder con su hombre hasta su campo.

Cuando Racing menos lo esperaba, apareció el mejor Estudiantes. No es que perdió por la desatención de un jugador. Fue una de las causas por las que empezó a perder el partido. Después, sí, desde el equipo y el DT, Racing no tuvo respuestas ante la adversidad.

La preocupación de Russo es que, en ataque, al equipo también le cuesta. Tiene buenos delanteros, pero le falta juego asociado. De los 5 goles que anotó en el Apertura, 3 fueron de un rebote tras un remate desde afuera del área; otro fue por esa vía y el restante de pelota parada. Con la mira en Lanús, deberá corregir mucho más que el esquema o las distracciones defensivas.

Por Christian Leblebidjian
Diario La Nación

Ejercicios -Varios



Ejercicios-Varios


1vs1 con dos porterias laterales